Iniciamos el tiempo de Adviento, un camino de esperanza que nos invita a preparar el corazón para recibir al niño Dios.
Durante estas semanas, encendemos no solo las velas de la corona, sino también nuestra fe, nuestra alegría y nuestro deseo de renovación interior.
Que este tiempo sea un tiempo para detenernos, respirar y reencontrarnos con lo esencial: la paz, la solidaridad, el amor y la confianza en que lo mejor está por venir.
Caminemos juntos con ilusión, dejando que cada día nos acerque un poco más al misterio y a la alegría de la Navidad.
Que la esperanza nazca en cada hogar, y que la luz que llega transforme nuestras vidas.
¡Feliz inicio de Adviento!